lunes, 12 de abril de 2010

Ella era su viento



Pensó que se había ido, que había desaparecido. Dejó de leer sus letras y perdió su rastro en el camino.
Sintió que lo había abandonado y se sintió desfallecer...
Cómo era posible después de tantas palabras y tantos silencios, de tantas lágrimas y tantas sonrisas, después de tantos recuerdos.... ella ya no estuviera...


Se quedó quieto mirando hacia la nada y con el corazón helado de tristeza.


En medio del silencio escuchó una voz lejana que danzaba entre las hojas y el viento. Su voz volvía para contarle que no estaba solo. Y así cada tarde que la extrañaba, iba al parque y cerrando los ojos la esperaba.
Si escuchaba con atención el silencio, podía de nuevo oír su voz susurrándole al oído, y sentir en todo el cuerpo su música que le recorría las venas como las nubes al cielo...




1 comentario:

"N" dijo...

preciosa entrada (: