martes, 23 de agosto de 2011

Ayer


Hace menos de un año, la casa de la crisálida me cortejaba con su nombre entre mañanas de niebla y atardeceres de luna llena. El espiral cósmico danzaba hacia el cielo atravesado por sombras bailarinas que entonaban sus voces al ritmo de los tambores y las flautas.

Eran días de lluvia  y de viento que, alargando los minutos, sucumbían ante los encantos del amarillo solar, y era entonces cuando las voces revivían y todo se volvía sonido e invocaciones; llamada a la sabiduría.

Y ahora, el silencio, otro espacio, otro hogar: el mandala del agua. Lentitud, sosiego, calma, conocimiento, sabiduría. Otra familia temporal que existe al ritmo del tic-tac-tic-tac... 

Los recuerdos se imprimen en el alma como en fuego en la madera deja sus huellas... Las palabras evocan sentimientos, pero el silencio evoca historias y momentos eternamente atemporales.



3 comentarios:

Lola dijo...

me gusto "the REAL to do list" porque fuera de joda, eso es lo q realmente deberiamos hacer

S0y la Que No Buscas dijo...

me encanto la imagen :D
el post me parecio muy lindo, creeme que me hizo recordar muchas cosas!

besos :)

Mica! dijo...

Muy buena imagen ;D