La tomó de la mano y abrazándola la devolvió por el camino que venía. Sus lágrimas impedían ver el paisaje con claridad... aún así sabía que lo tenía a él, su amigo de siempre, para recordarle por qué estaba ahí.
Por alguna razón, cada vez que a ella se le derrumba el rompecabezas, él está ahí para ayudarle a juntar las piezas de nuevo. Para eso existen los amigos, para guiarse y no perder el camino por tanto tiempo. Para no dejar de sonreír.

6 comentarios:
Eso es!
Sora, ya sé que decírtelo aquí no viene a cuento, pero como fuiste una de las personas que leyó el relato de 8 palabras que hice en el taller, me gustaría que colaboraras para crear un relato nuevo, diciéndome una palabra con la que formar el relato nuevo: http://hilosdenube.blogspot.com/2010/05/necesito-8-palabras.html
Gracias, y perdona por ponerte esto aquí, pero no sabía cómo hacértelo llegar si no ;)
amigos de ese tipo hay muy pocos, pero cuando los encuentras duran toda una vida y más.
saludos sora :)
me encantó :)
Me encanta! :)
Oye, como pones este fondo en el blog?? Un besazo! :)
Precioso :) Siempre es bueno contar con un amigo cuando te hace falta ;)
A mi también me gusta tu blog! Te leo!
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